La dramática situación que atraviesan los operarios de la planta La China de Granja Tres Arroyos, en Concepción del Uruguay, ingresó en una fase de máxima tensión. Ante la absoluta falta de respuestas concretas por parte de la patronal y la alarmante inacción del gobierno provincial, la asamblea de empleados resolvió intensificar las medidas de fuerza, activar el fondo de huelga y conformar una comisión de lucha para coordinar las próximas acciones de protesta. La paralización del establecimiento ya se transformó en una verdadera emergencia social que golpea de forma directa a casi mil familias entrerrianas.
El conflicto, que mantiene en vilo a toda la región del litoral bonaerense y entrerriano, se encuentra empantanado en un limbo legal y económico insostenible. Según denunciaron los propios trabajadores y refrendaron las autoridades del Sindicato de la Carne, los operarios se encuentran formalmente bajo contrato vigente pero con una empresa que cerró sus puertas y no abona los haberes correspondientes. La firma adeuda gran parte del salario de abril, la totalidad de los haberes de mayo y el correspondiente aguinaldo, tras haber incumplido sistemáticamente los esquemas de pago que se habían comprometido a sostener.
«Nos vienen diciendo que tengamos paciencia, pero no hay ninguna información, ni positiva ni negativa«, manifestaron con desesperación los empleados de la planta de faena, quienes exigieron definiciones urgentes tanto a los directivos de la firma avícola como a los estamentos sindicales y gubernamentales que intervienen en las negociaciones. Con un pasivo estimado en u$s350 millones y bajo un procedimiento preventivo de crisis, el gigante avícola mantiene su producción totalmente frenada, arrastrando en su caída a transportistas, integrados, proveedores y al comercio local de Concepción del Uruguay.
La respuesta de los trabajadores ante la falta de certezas será la movilización en el espacio público. Para este martes, a partir de las 10:00 horas, se convocó a una concentración y volanteada en la plaza del Centro Cívico con el objetivo de visibilizar el reclamo ante la comunidad. Desde allí, la columna se movilizará hacia la sede del sindicato para formalizar la entrega de un petitorio exigiendo la inmediata operativización del fondo de huelga por parte de la Federación nacional, una herramienta de auxilio financiero que se vuelve vital para garantizar el sustento alimentario mínimo de las familias afectadas.
La crisis de Granja Tres Arroyos expone una vez más las devastadoras consecuencias de la desregulación económica y la falta de políticas de preservación del empleo industrial por parte de las administraciones nacional y provincial. Mientras los funcionarios provinciales dilatan las audiencias y evitan aplicar sanciones efectivas a la empresa por los incumplimientos salariales, son los eslabones más débiles de la cadena productiva quienes deben recurrir a la solidaridad y a la resistencia colectiva para defender su fuente de sustento ante la alarmante pasividad estatal.



