Con una contundente acatamiento que alcanzó el 80% en las escuelas del territorio entrerriano, la docencia de todo el país llevó adelante un masivo paro nacional convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA). La medida de fuerza expuso el creciente malestar del sector educativo frente a la parálisis salarial, el deterioro de las condiciones de trabajo y la falta de respuestas oficiales ante la pérdida del poder adquisitivo.
La jornada de protesta en Entre Ríos se sintió con fuerza en todos los departamentos, donde la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) encabezó diversas acciones territoriales. Asimismo, una nutrida delegación de docentes entrerrianos se trasladó hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para confluir con los trabajadores de las demás provincias en la movilización central hacia el Congreso y la sede gubernamental.
En ese marco, la conducción de AGMER repudió enfáticamente el desproporcionado operativo de las fuerzas de seguridad desplegado durante la manifestación en CABA, diseñado con el claro fin de amedrentar la protesta social. A su vez, el gremio provincial denunció el intempestivo operativo de inspecciones y control de asistencia implementado por el Ministerio de Capital Humano en los establecimientos escolares, calificando a las auditorías como una provocación persecutoria contra quienes ejercen legítimamente el derecho constitucional a la huelga.
Frente al avance del gobierno sobre las conquistas históricas del sector, la docencia argentina unificó sus banderas de lucha para exigir la inmediata reapertura de la Paritaria Nacional Docente, un aumento salarial que recomponga los haberes golpeados por la inflación, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la defensa irrenunciable del sistema previsional y el categórico rechazo al proyecto de ley de «Libertad educativa» impulsado por el oficialismo.



